
La niebla recorre el valle
pudriendo las amapolas.
Tu pelo imita las olas
en cada gesto y detalle.
Y llega el frío a la calle.
Me escondo por los rincones
de tus senos bonachones
y por maldecir, maldigo,
que quieras dormir conmigo
abriendo puerta y balcones.
2 comentarios:
Estimado amigo Carpenter. Gran poema. En ocasiones escribimos cosas que sentimos o llevamos dentro.
La Niebla, puede ser una metáfora interior, de los nublosos pensamientos que ocasiones difuminan los deseos y buenos propósitos.
Un fuerte abrazo!!!
Pues la Niebla es algo muy John Carpenteriano. Es usted el Nuevo Quevedo (No conforme de ser el nuevo Carpenter)!
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